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Una ubicación deseable depende en gran medida, aparte de si la zona encaja con el estilo de nuestro producto, del número de peatones estimado que pasa por delante de la tienda. También podemos considerar que influye el escaparate y la publicidad en el punto de venta para conseguir atraer a los viandantes. O apostar por la tecnología como el novedoso probador virtual.

Una buena ubicación no lo hace todo. También hay que preguntarse cómo decorar una tienda, ya que transmitir el universo de marca a través de un mobiliario cuidado es fundamental para diferenciar un punto de venta de otro.

Hablábamos de la importancia de ubicar la tienda en un sitio transitado bien en la calle o en el caso de los centros comerciales, que también es importante contabilizar el número de transeúntes que pasan por allí. Pues bien, contar el tráfico peatonal no es una idea disparatada: puede hacerse de forma manual o gracias a la tecnología con unos sensores. Si bien un comercio en una calle de la ciudad se contamina del ambiente del barrio en el que esté situado y en un momento dado pueden contar con bastante tráfico de personas, las tiendas situadas en centros comerciales cuentan con la ventaja de que las personas que entran están predispuestas a comprar.

Sin embargo, cuentan con una competencia muy superior ya que probablemente haya tiendas que ocupen todos los sectores, desde supermercados hasta tiendas de cosmética o zapaterías. Un detalle importante a tener en cuenta también son las condiciones impuestas por el centro comercial, como los horarios o alquileres.
La decisión de abrir una tienda en un centro comercial puede corresponder a una estrategia de expansión: una vez que ya has abierto una tienda y se ha consolidado la marca o abrir en un centro comercial como adhesión a la milla de consumo.

Tener un buen local se convierte en una necesidad a la hora de abrir una enseña. Debido a la inversión que requiere, hay que seguir algunos criterios que nos ayuden a tomar la decisión. Por eso se debe hacer un estudio de las variables antes de dar el paso de abrir la tienda porque esta decisión mediatizará nuestro futuro a medio y largo plazo positivamente si acertamos y lo contrario si nos equivocamos.

Por otro lado, valorando la fuerza que tienen los centros comerciales debido a la agrupación de comercios se pueden planear acciones de marketing y publicitarias específicas, llamando la atención y creando un imán gracias a otras ventajas que ofrece como el aparcamiento. También intentan fidelizar a los clientes en los centros comerciales, creando aplicaciones móviles con el catálogo de las tiendas, ofertas, eventos, planos… siempre valorando si lo que se aporta al cliente es verdaderamente útil y que los datos que revierta sean prácticos para el otro lado.

Quizá este planteamiento vaya quedando atrás a la vez que el comercio electrónico gana más cada vez más terreno en las compras. Las facilidades de envío y devolución que ofrecen las tiendas online hace que la gente se interese cada vez más por este tipo de compras, dejando la compra en la tienda como un acto social o de experiencia.

Por otro lado hemos visto como esta misma semana en Barcelona se instalaban dos probadores virtuales en centro comercial “La Maquinista” que permiten que los clientes vean como le sienta la ropa sin tener que desvestirse. Este espejo mágico funciona gracias a un visor por ordenador y la tecnología de realidad aumentada que simula el efecto de un espejo en tiempo real. La tecnología desarrollada permite que se muestre la ropa ajustada al cuerpo tanto para uno mismo como compartirlo en redes sociales o cualquier dispositivo.

Aunque nos parezca una acción disparatada, estos probadores ya son un éxito en el Reino Unido y están previstas instalarlas en Estados Unidos y Oriente Medio mientras que en España se espera expandir su instalación.
Este nueva tecnología nos reafirma en la idea de que cada vez más personas utilizan la tienda física para ver, probarse y tocar y terminar luego comprando en casa por internet bien para evitar colar o bien para aprovechar vales descuento. Es por eso que el local comercial debe reunir sus esfuerzos para hacer que la experiencia de compra sea lo suficientemente significativa para repetirla.